Hidráulica o mecánica
La hidráulica se acciona con un pulsador y da un ciclo cómodo y repetible; es lo lógico en uso frecuente. La mecánica es más simple y tiene sentido en muelles de uso ocasional.
Equipamiento de muelle
Hidráulicas y mecánicas, de foso o sobremuelle, con capacidades de hasta 6.000 kg. Instalación y puesta a punto en naves y centros logísticos de Toledo y Madrid.

Para qué sirve exactamente
Entre el suelo de una nave y el suelo de la caja de un camión casi nunca hay la misma altura. Y la diferencia además cambia: con el mismo muelle, un tráiler queda a una altura, un rígido a otra y una furgoneta a una tercera. Peor todavía, la caja baja según se carga, así que la altura se mueve durante la propia descarga.
La rampa niveladora existe para eso: para absorber ese desnivel variable y dar una superficie continua por la que pueda pasar una transpaleta o una carretilla sin escalón ni pendiente peligrosa.
Cuando no hay rampa, o cuando la que hay se ha quedado corta de recorrido, el problema no desaparece: se traslada al operario, que improvisa con tablones, empuja con más fuerza o entra en la caja con una pendiente que la carretilla no debería subir. Ahí es donde ocurren los accidentes de muelle.
Configuraciones
La hidráulica se acciona con un pulsador y da un ciclo cómodo y repetible; es lo lógico en uso frecuente. La mecánica es más simple y tiene sentido en muelles de uso ocasional.
La de foso queda enrasada con el suelo y da el mejor recorrido, pero necesita obra. La sobremuelle se monta en el frente sin foso, y es la solución de reforma.
El abatible es el estándar y cubre la mayoría de casos. El telescópico permite apoyar sobre la caja con más precisión y trabajar con cargas cerca del portón.
La capacidad se calcula con el peso de la carretilla cargada, no solo con el de la mercancía. La anchura, con el equipo de manutención que va a pasar.

Seguridad de la maniobra
La imagen que todo el mundo tiene de un accidente de muelle es una caída. El accidente real más grave es otro: el camión que arranca o se desplaza mientras la rampa está apoyada en la caja y hay una carretilla dentro.
Por eso un muelle bien resuelto no termina en la rampa. Termina en la secuencia: calzo o retenedor que impide el desplazamiento del vehículo, señalización que le dice al conductor cuándo no puede moverse, y enclavamientos que impidan operar en el orden equivocado.
Es la parte del presupuesto que más se recorta y la única cuyo fallo no tiene arreglo posterior.
Preguntas frecuentes
Sí, con una rampa sobremuelle, que se monta en el frente del muelle. Es la solución habitual en reformas donde la obra civil no es viable.
Hay que comprobar que el frente del muelle admita los anclajes y que el recorrido resultante cubra el rango de alturas de vuestros vehículos.
Es equipamiento pesado y con mantenimiento vive muchos años. Lo que se gasta son los elementos previsibles: latiguillos, juntas del grupo hidráulico, articulaciones del labio y topes.
Lo que la mata antes de tiempo son los impactos repetidos de camión mal posicionado y las fugas hidráulicas que no se atienden.
Sí. En reparación se trabaja sobre lo que hay instalado.
Si el grupo hidráulico o la electrónica están descatalogados, se dice antes de tocar nada y se comparan las dos vías: adaptar sobre lo existente o sustituir.
Revisión del grupo hidráulico, latiguillos, cilindro, articulaciones del labio, estructura y anclajes, más la comprobación del ciclo completo y de los enclavamientos.
La frecuencia se fija según el número de operaciones diarias del muelle.
Equipamiento de muelle
Indica el tipo de puerta, la ubicación y qué necesitas resolver. Con esa información se puede orientar mejor el siguiente paso.