Puertas de garaje · Automatismos · Reparación de averías · Toledo y Madrid

Parcela, garaje e industrial

Puertas correderas
cuando no hay altura.

La respuesta cuando no hay dintel para recoger arriba pero sí muro lateral libre. Instalación en parcelas, garajes y naves de Toledo y Madrid, con el suelo resuelto antes que el motor.

Acceso de parcela con puerta corredera instalada

Cuándo es la puerta correcta

Gana cuando el techo o el barrido no dan.

Una corredera se desplaza en horizontal en lugar de subir o girar. Eso la convierte en la solución cuando el hueco tiene alguno de estos dos problemas.

No hay altura. Una seccional necesita dintel para recoger la hoja bajo el techo. Si no lo hay, y no compensa hacer obra, la corredera resuelve sin tocar nada arriba.

No hay espacio de barrido. Una batiente necesita un arco libre para abrir. En una entrada que da directamente a un vial estrecho, o con pendiente hacia dentro, ese arco no existe. La corredera no invade nada al abrir.

Lo que sí necesita, y es innegociable, es muro lateral libre de al menos el ancho de la puerta para que la hoja tenga dónde meterse.

Los dos sistemas

Con guía en suelo o autoportante.

La decisión más importante de una corredera, y depende del terreno más que del presupuesto.

01

Con guía en suelo

La hoja rueda sobre un carril anclado al pavimento. Más económica y más estable con hojas pesadas. Su punto débil es que el carril recoge tierra, gravilla y hojas, y que sufre si el terreno asienta.

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Autoportante

La hoja va en voladizo sobre un carro de rodadura, sin tocar el suelo. Más cara, pero inmune a la suciedad y al desnivel. Es la que tiene sentido donde pasa agua, hay pendiente o el terreno se mueve.

03

Una hoja o dos

Cuando no hay muro lateral suficiente para recoger toda la hoja, se parte en dos que se separan hacia lados opuestos. Duplica mecanismo, así que se plantea solo cuando el espacio obliga.

04

Ciega o calada

Una hoja ciega da privacidad total pero hace de vela con el viento, y eso castiga motor y anclajes. En zonas expuestas conviene calada o con lamas que dejen pasar aire.

Detalle de estructura y anclaje en una instalación

Lo que decide la vida del conjunto

El suelo, no el motor.

Esta es la parte que casi ningún presupuesto explica y la que más reparaciones provoca años después.

Una corredera transmite todo su esfuerzo a dos puntos: el anclaje del motor, que trabaja a tracción en cada arranque, y la guía o el carro, que soporta el peso de la hoja en movimiento. Los dos van sobre obra, y la obra se mueve.

Cuando la base del motor cede unos milímetros, el piñón deja de engranar bien con la cremallera. El síntoma parece de cremallera: virutas metálicas, dientes gastados, un chasquido siempre en el mismo punto. Se cambia la cremallera, y el problema vuelve a los pocos meses porque la causa estaba abajo.

Por eso en una corredera medimos y resolvemos la base antes de hablar de automatismo. Una cimentación bien hecha es más barata que dos cremalleras.

Qué lleva la instalación

Lo que hace que sea segura y dure.

  • Topes mecánicos en ambos extremosSon el límite físico del recorrido y la seguridad que actúa si el final de carrera falla. Sin ellos, un fallo electrónico puede acabar con la hoja fuera de la guía.
  • Finales de carrera bien ajustadosMagnéticos o mecánicos. Le dicen al cuadro dónde parar, y se desajustan con el uso.
  • Fotocélulas cubriendo el pasoUna corredera cierra en horizontal, así que la zona de riesgo es distinta a la de una puerta que baja. Se colocan para cubrir el recorrido real.
  • Banda de seguridad en el cantoEn puertas grandes o de uso colectivo, el canto de cierre debe ser sensible al contacto.
  • Cremallera bien fijada tramo a tramoUn tramo suelto genera un golpe en cada paso y come dientes. Se fija y se comprueba la holgura con el piñón en todo el recorrido.
  • Desbloqueo manual accesiblePara el día sin luz. Se prueba en la entrega, no el día del apagón.

Preguntas frecuentes

Lo que se pregunta

Como mínimo el ancho del hueco, porque la hoja tiene que recogerse entera. En autoportantes hace falta algo más, porque llevan un contrapeso trasero que también ocupa.

Si no tienes ese espacio, la salida suele ser partir la puerta en dos hojas que se separan, o replantear hacia una seccional si hay altura.

Si por la entrada baja agua, hay pendiente, se acumulan hojas o el terreno ha asentado alguna vez, autoportante. Se olvida del suelo por completo.

Si el pavimento es firme y llano y buscas contener coste, la de guía cumple perfectamente y es más estable con hojas muy pesadas.

Que sea siempre en el mismo sitio es la pista: el problema está en ese tramo, no en el motor. Suele ser carril sucio, un desnivel puntual, un diente de cremallera dañado o un rodamiento agarrotándose.

Antes de tocar el automatismo se revisa ese punto concreto y el anclaje de la base.

Sí, y suele ser sencillo si la puerta corre suave a mano y la guía está recta. Se añade cremallera, motor con su base y las seguridades.

Lo que hay que resolver antes es el suelo: automatizar sobre un carril con desnivel traslada todo el forzado al motor y a la cremallera.

Dinos el ancho del hueco y cuánto muro libre tienes al lado.

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